¡Teoría antes de la práctica, en el Paracaidismo! Por Alvaro Visairas Giménez

Si bien es cierto, todos alguna vez sobretodo de pequeños imaginaron e intentaron volar, a lo mejor lo intentaron con una sábana, una capa o simplemente saltando desde cierta superficie elevada que les permitiera experimentar una caída sobre los pies, sin embrago es probable que no haya resultado como esperabas y el resultado fue un golpe que te hizo saber que no tenías alas para volar. Siguiendo esta idea, Alvaro Visairas nos instruye a continuación sobre las teorías que se deben manejar a la hora de dar un salto al vacío.

 

De esta manera, señala que uno de los conceptos claves para entender cómo funciona un paracaídas es el de; (gravedad y resistencia del aire). Pues un objeto cae porque la gravedad lo “empuja” hacia abajo, y la resistencia del aire determina a qué velocidad lo hace, como la gravedad es prácticamente la misma en todas partes del planeta, lo que varía es la resistencia que ejerce el aire.

 

La pregunta es; ¿De qué depende esta resistencia?, la respuesta es que depende de la superficie que ocupa el objeto. Cuanto más comprimido es un cuerpo menos resistencia ejerce el aire; y cuanto más expandido más resistencia. Este es un principio básico de la mecánica de fluidos, que también se aplica a los nadadores. Es decir, si quieres nadar rápido, deberás hacer que tu cuerpo se abra camino dentro del agua de la forma más “sutil” o “elegante” posible, para ofrecer la menor cantidad de resistencia posible.

 

Entonces, si caemos desde un avión lo que se pretende por el contrario, es que el aire produzca más resistencia sobre nosotros para así caer más lentamente y no sufrir lesiones. Pero si alguien salta sin paracaídas, el cuerpo golpeará el piso más rápidamente y con una intensidad mucho mayor. Por tanto, al utilizar un paracaídas lo que se permite es reducir la velocidad a la que se cae, reduciendo también la intensidad con la que se impacta en el suelo.

 

Ahora bien, a los 5 segundos aproximadamente, las dos fuerzas en juego (gravedad y resistencia) se igualan y alcanzan una velocidad constante, llamada terminal. La velocidad terminal es estable pero, lamentablemente es suficientemente alta como para provocar una caída de enorme impacto. Dicho de esta manera, llevar a la práctica esta teoría podría no resultar sencillo, por eso Alvaro Visairas hace énfasis en que antes de lanzarse en un paracaídas es importante tener un poco de conocimiento de lo que trata dicho deporte extremo, para realmente estar seguro de si querer hacerlo o no.